martes, 23 de julio de 2024

UltrAriège 2024. 100 k. 6500 D+

Esta carrera era el objetivo marcado para este año 2024. Llegué con una preparación excelente, testada en pruebas tan exigentes como la VTF o Amanece por Xiva. Maratón nocturno. Muy confiado llegaba.

 

La salida la dan el sábado a las 6 de la mañana desde el pueblo de  Mercus-Garrabet. Nos quedan por delante 100 k. y 6500 +. 31 horas de tiempo límite. Yo creo que la acabaré en 28 horas.

La mañana ya empieza con calor y bochorno. Sobran manguitos. Salida y a caminar porque el inicio es cara arriba.

He decidido no correr en ninguna subida, lo cumplo y en las bajadas me contengo para no machacar los cuádriceps. Van cayendo los km en medio de bosques de hayas. Me encuentro fenomenal y consiguiendo una media por km excepcional para mis 63 años. Llegamos a Cazenave, el primer avituallamiento. Las sensaciones siguen siendo buenas. El avituallamiento es perfectos y los voluntarios maravillosos. Debe ser por eso que los corredores no quieren salir. Adelanto allí, por lo menos, a 40 corredores. La salida del pueblo nos lleva a la primera subida importante de la carrera.

Un poco después de pasar el Refuge Pla de Tabe  se divisa el  Mont Fourcat (2001 m.) El segundo pico más alto de la carrera.

 

 No voy a decir que no me cuesta hollar la cima, pero llevo 20 k y voy cumpliendo con mis mejores expectativas. 

Ahora vienen 4 km de bajada hasta el segundo avituallamiento en La Peyregade y seguimos por bosques de hayas. Los senderos son perfectos para bajar a un buen ritmo sin forzar los cuádriceps. Muy contento estoy. Segundo avituallamiento perfecto. Veo que hay gente que se ha retirado. Hace mucho calor. Salgo del pueblo con decisión para enfrentarme a la segunda subida poderosa de la carrera.

Serán unos 7 k. y 700 + Tramo duro, pero en principio asequible. Empiezo la subida con buenas sensaciones, pero al km veo que comienzan a pasarme corredores con una facilidad increíble. Parece que la cosa no va nada bien. Paso por la  Maison forestiere de l'Orri. Hay senderistas que me animan pero sufro lo indecible para llegar al collado, a pesar de ir acompañado de paisajes exuberantes.

 

Me quedan unos 3 k de bajada para llegar al 3r avituallamiento. Intento iniciar una carrera suave en descenso pero las piernas no me responden. Me he quedado sin fuerzas y con algún amago de vomitar. Madre mía, que desastre.

Cuando salí del anterior avituallamiento, según mis cálculos, pensaba que llegaría a este con 1 h 30' de adelanto respecto a la hora de corte. Falso, acabo llegando casi al toque de la campana. Sólo 5' me sobraron para el corte.

Así que, con todo el dolor de mi alma corredora, decido retirarme vencido por el calor asfixiante. Ya no me quedan fuerzas para afrontar la siguiente subida que me llevaría al techo de la carrera: el Pic de Sant Barthelemy, con 2348 m. de altitud. 

Me queda el consuelo de admirar el paisaje del Étang de Moulzone mientras espero la navette que me depositará en Ax-Les-Thermes.

Conclusión de la carrera: no siempre las cosas salen cómo planificas y si hace mucho calor, es fácil que no llegue al rendimiento para el que he entrenado.

Después me entero que habían neutralizado, por el calor, 4.5 km y 500 d+ / entre Caussou y Prade. Con eso y todo, creo que la carrera la acabaron 186 corredores y se retiraron 137. Números que vienen a indicar lo cuesta arriba que el calor puso a los corredores en la carrera.

Ya sólo me quedaba esperar a la próxima que eran las 100 millas del Ultra trail de la Sierra del Segura pero la anularon a última hora por falta de inscritos. 

Mal año me ha salido para las ultras.
 
No desisto y me apunto a los 100 k de Guara Somontano. Carrera a la que ya fui hace años y, también, me retiré a causa del calor. A ver si este año hay más suerte. Por perseverar que no quede.

Así y todo vengo muy contento de Ax-Les-Thermes porque mi hija Marina corrió su primera carrera de montaña. El día y la temperatura la acompañaron: nublado y fresquito.
 

La carrera eran 15 k, con 7 de subida desde Ax a la estación de esquí de Ax 3 Domaines, con 700 +. Allí subimos a darle ánimos y casi no la vemos pasar porque se dió mucha prisa en llegar. Pero fue la corredora a la que más se animó.

La bajada eran otros 7k y 700 -. Tuvimos que bajar rápido con el coche porque pensábamos que si bajaba como había subido, no nos daría tiempo a verla llegar.

Nos vino justo aparcar el coche, llegar a la zona de meta y verla entrar, felíz, felíz, con casi 40' de adelanto sobre el tiempo quer habíamos previsto.

  

Impresionantes los datos para ser su primera carrera.

martes, 24 de octubre de 2023

Ultra Sanabria By Stages 2023.

 

Último trail del año y toca ir a Sanabria, el lago salvaje. he hecho una preparación excelente hasta la semana anterior que se fue todo al carajo. Siete días antes nos encontramos en Valladolid en la boda de unos amigos , bebiendo y comiendo 12 horas seguidas. El domingo descanso, visitando Medina de Rioseco. Merece mucho la pena visitarlo. es el pueblo de los Almirantes de Castilla durante tres siglos. Así que, regadito de dinero, levantaron ingentes monumentos y hay un ramal del canal de Castilla navegable. Pero llega el lunes y mi prima Merche y Berni nos invitan a comer y comemos y bebemos acompañados de buenos vinos de "Habla" y algún que otro cubata. El martes, que pensaba seria de descanso, nos invitan mi hermana Espe y Toño a comer cocido y, de nuevo, a comer y beber. En esta comida están Ana y Jesús y a Ana se le ocurre decir que nos invita a comer, al día siguiente, una fabada asturiana. ¿Cómo podemos negarnos siendo ella una Asturiana de pro? En consecuencia, el miércoles fabada y a beber lo que no está escrito. Ya veo muy mal el enfoque para las tres carreras que me esperan a partir del viernes. por lo menos, el jueves lo tomamos con calma y visitamos Puebla de Sanabria, antes de ir a recoger el dorsal en San Martín de Castañeda.

Aprovechando que hay carretera, subimos hasta la Laguna de los Peces, por donde pasará la carrera el domingo. Es un paisaje muy bonito y que disfruto con la compañía de Amparo. El domingo, seguro que pasaré bastante más afectado.

Viernes, empieza la balacera. Veo a Oihana Kortazar (uno de mis referentes en este mundo del Trail) y le pido una foto a la que accede con mucha simpatía. Me desea suerte y yo pienso lo mucho que la necesito después del desastre de la última semana.

Empieza la carrera. me encuentro muy bien y hago la subida al Vizcodillo (2121 msnm) por el sendero sembrado de piedrecitas con una alegría inimaginable. Adelanto a un montón de corredores y me vengo arriba.


Pasamos por lugares mágicos: Laguna de truchillas, Laguna Maliciosa y subimos a otro pico de 2024 msnm. el Faeda. Tan alto estamos que ya sólo queda bajar hasta llegar a la meta, en San Ciprián. Antes de llegar, aún, tendremos tiempo de deleitarnos con excelsos paisajes como la cascada de los Vados.
Des de aquí quedan pocos kilómetros y los hago casi caminando por un bonito camino tradicional con las roderas de los carros marcadas en las rocas. El motivo de caminar es reservarme para la carrera del sábado, aparte de que voy frito por el calor que hace. En meta me está esperando Amparo con la cámara en ristre para inmortalizar el momento.
El sábado y el domingo la carrera sale y llega a San Martín. La del sábado es la más larga: 42,39 km y 1833 D+. Salimos con frontal porque aún es de noche. Amparo continúa dejando constancia de mi participación en el evento con sus bellas fotos. Antes de salir el músico Zamorano Luis Antonio Pedraza nos deleita con su evocadora música. Todo es perfecto para que sea un buen día.
Hasta el amanecer nos deleita con unas inmejorables vistas del lago salvaje.
El primer tercio de la carrera lo hago a buen ritmo pero la segunda subida que nos lleva a la cascada de Sotillo y a la laguna de Sotillo ya no va tan bien y el día deja de ser perfecto.
Bajo el ritmo y en la laguna ya decido que cuando llegue al avituallamiento de Ribadelago abandono porque voy justo de tiempo y queda mucha carrera. Hace un calor terrible. Llego a Ribadelago dentro del corte pero abandono para ver si mañana se da mejor.
Ya le he dicho a mi querida  pacer que me recoja en Ribadelago y paramos a la vera del lago para hacer alguna foto y comer en en un lugar delicioso: el chiringuito de Cesar, en la playa Custa Llago. Un menú sin grandes pretensiones pero hecho con buenos productos y servidos con una amabilidad extraordinaria. Si vais por ahí no dejéis de visitarlo. No he acabado la carrera de hoy pero, al final, el día sí que ha resultado ser perfecto.
Domingo y última carrera de 32 km y 1158 D+. El sábado por la noche pensé en no presentarme a la salida porque veía que los tiempos para correrla estaban muy ajustados. Me estoy haciendo viejo. pero habían dicho que el cañón del Tera era lo más impresionante de la carrera. Cambio de idea, decido tomar la salida y, por lo menos, hacer la subida por el cañón para disfrutar de sus vistas y ver con  mis ojos el desastre de la presa rota del embalse del Tera. Pues eso, que tomo la salida. 
 
El amanecer es tan exagerado o más que el del día anterior.
 
Llego a Ribadelago viejo y me encuentro muy bien. La subida por el cañón no desmerece en nada los elogios que había oído. No me arrepiento de haber tomado la salida. 

Además subo a buen ritmo hasta la laguna de los Peces. Me veo en condiciones de acabarla dentro del tiempo que da la organización y me alegro enormemente. Quedan 10 km hasta meta y son casi todos de bajada excepto los dos últimos que se empinan un poco pero discurren por un camino asombroso, rodeado y cubierto por las ramas de los robles. me tomo con calma la bajada. me adelantan muchos corredores. No me importa, voy flotando por las vistas y por ser capaz de acabar dentro del tiempo. 
Llego a meta y ¿ quién me está esperando?Que bonitas fotos me hace.
Como estamos muy felices de cómo se ha desarrollado la carrera decidimos volver a comer al Chiringuito de Cesar y, de nuevo, nos sorprende gratamente. Pero antes me doy un baño en el lago que, sorprendentemente tiene el agua a una temperatura aceptable.
El lunes, para acabar de redondear el viaje nos acercamos a Ourense. Quedamos sorprendidos con la majestuosidad de su catedral y con las calles del casco antiguo. 
 
Nos refrescamos en las aguas termales, comemos y de vuelta a casa parando una semana en León para intentar ver Hayedos con su colorido otoñal. pero no se nos arregla: el año no ha sido bueno, por el excesivo calor y los hayedos no se nos muestran con sus mejores ropajes. A ver si para el año que viene.

sábado, 16 de septiembre de 2023

Panticosa: Infiernos, Garmos y Algas.

El fin de semana del 9 y 10 de setiembre del 23 decidimos acercarnos a Panticosa para intentar subir a los Infiernos y al Garmo negro.

Llegamos el viernes a Panticosa, después de recoger a Anna en Barcelona. El apartamento está limpio pero mal insonorizado y pasamos una noche bastante mala por el ruido de los bares de la calle.

El sábado nos levantamos Anna y yo, desayunamos y enfilamos con el coche hacia Baños de Panticosa, lugar donde empiezan las rutas que tenemos programadas.

Nos ponemos en marcha y empezamos con una fuerte y continua subida (un poco más de 1500 m. de desnivel positivo). Pasamos por la fuente de la Laguna, uno de los manantiales de Baños) y subimos por el barranco de Argualas, divisando de cuando en cuando las instalaciones de Baños, que cada vez se ven más pequeñas.

 

 

La caricia del sol aumenta y molesta, pero no es óbice para no seguir subiendo sin pausa pero tranquilamente y alcanzamos la primera cota importante del día: el collado de Pondiellos (2820 msnm). Ya vemos más cerca Los Infiernos, aunque nos queda un buen camino. 

Para afrontar la subida final vemos que los montañeros que hay en la zona lo hacen por la izquierda del corredor sur, nosotros decidimos subir por la canal. Es un poco más difícil y exige alguna trepa sin excesiva complicación y, también, es mucho más divertido.

Coronamos un nuevo collado y nos dirigimos a la derecha para hollar el primer 3000 de la jornada: Punda dera Nevera 3078 msnm. Con unas vistas absolutamente grandiosas, 


divisamos la zona de los Ibones que visitaremos en la bajada, el grandioso Vignemale o Viñamala (que ya lo subimos en otra ocasión), el pueblo de Sallent de Gállego, el Garmo negro y los Algas que subiremos mañana.

Nos quitamos las mochilas y comemos pero sobre todo disfrutamos de las vistas y, sorprendentemente, del silencio que nos rodea porque está la ruta llena de gente pero prefieren el Infierno Central para hacer la parada.

 

Acabamos de comer y nos encaramos a los otros dos tresmiles que nos quedan por subir hoy: Punda alta de Pondiellos o Infierno Central 3080 msnm y Punda Garmo blanco 3075 msnm No es difícil llegar a ellos y nos damos prisa porque está lleno de montañeros.

 
                             
 
Encaramos una larga y complicada bajada que nos permite disfrutar de vistas al Ibón de Tebarray con la icónica imagen del Pico Tebarray a su espalda y llegamos al Cuello del infierno 2750 msnm. 

 

A partir de aquí la bajada es menos técnica y nos permite disfrutar más del paisaje. Pasamos por el valle de los Ibones, llenito de gente y de Ibones.

 

Continuamos descendiendo y no paramos ni en el refugio de Bachimaña. Vamos al lado del rio Caldarés y nos encontraremos con bonitas cascadas y un sendero bastante apacible pero con muchos caminantes.

Después de 9 horas llegamos al aparcamiento de Baños y nos dirigimos a Panticosa a por una buena ducha, una fría cerveza y una bien ganada cena.

 

Domingo y vuelta a empezar: desayuno, viaje a Baños y subida casi hasta el collado de Pondiellos, lo que hicimos ayer, pero hoy nos vamos a la izquierda de la marcha para atacar el Garmo negro, uno de los 3000 fáciles de los Pirineos.Técnicamente no tiene dificultad pero el desnivel es considerable y avanzamos despacio. 



Como es fácil, sube mucha, mucha gente. Una auténtica romería. Anna dice que nos vayamos rápido a otro lugar más tranquilo para comer, comulgando con el silencio de las montañas que ahí no encontramos. Nos hacemos la foto de rigor con los Infiernos , que subimos ayer, a nuestras espaldas y nos vamos pitando hacia los Algas, más técnico y mucho menos concurrido.

Bajamos del Garmo Negro y subimos al primer Algas (Algas norte, 3032 msnm) fácilmente. A partir de  este primer pico empieza un cresteo que va a ser lo más entretenido de la ruta.

 


Cresteando por una senda estrecha y, a veces expuesta, pasamos por los siguientes picos:
  1. Punda dera Liana 3036 msnm.
  2. Punda dero Corral 30003 msnm.
  3. Algas SE 3025 msnm.

 

Se ha puesto algo frio, situación que solventamos con una capita más. En la foto de abajo señalo, a la derecha de la foto El Garmo y a la izquierda Los Infiernos. resumen de lo que hemos subido estos dos días.


Nos ha quedado por subir a la Punda deras Argualas de 3046 msnm. Pero daban previsión de lluvias a partir de las seis de la tarde y, aunque nos hubiera supuesto 30' más de ruta, decidimos enfilar para abajo hasta el collado de Argualas, donde nos juntamos con el sendero que sube al Garmo Negro. En esta primera bajada tenemos alguna alegría más como volver a bajar por pedreros de piedra fina que nos permite "surfear" y para eso Anna es una crack.


Cuando nos unimos a la senda del Garmo pensamos bajar por otro lugar para no coincidir con más gente, aunque ya han desaparecido casi todos. Da igual, vamos a bajar por otro sendero y somos los únicos que bajamos por el. Resulta un acierto, porque si no habíamos tenido suficiente con el cresteo de los Algas, ahora nos meten por el cauce de un barranco con bastante desnivel que nos obliga a ir con mucho cuidado pero disfrutándolo.
Sorteamos la peor parte y cuando vamos por un casi llano piso una roca lisa que me hace caer de espaldas. No hay ninguna consecuencia hasta que llego a casa y saco las gafas de sol, de la parte de atrás de la mochila, con los cristales rotos a causa de la caida. Poco ha sido para lo que hemos hecho y disfrutado.
La bajada hasta los Baños de Panticosa la hacemos sin ningún contratiempo, aunque ya notamos el cansancio de los dos días y los 7 tresmiles que hemos subido.

Se acaba la escapada de fin de semana, pero para el lunes tenemos reservado algo menos cansado pero no menos atractivo: bajar por la tirolina del Valle del Tena. La organización cuela a algunos instagramers o youtubers, creo que ni pagaron. Cosa de los tiempos que corren. 
La situación no fue obstáculo para que disfrutáramos de la trepidante bajada, que no me pareció muy cargada de adrenalina y sí llena de una sensación enorme de libertad.


Y con la tirolina pusimos fin al viaje. Llevamos a Anna a Barcelona y Ampa y yo seguimos camino hasta Valencia.