martes, 11 de febrero de 2014

XIV Marxa de Muntanya Sant Sebastià. La Vilavella 2014

Nuevamente y como casi todos los años desde el inicio de los tiempos, bien, no tanto, desde el inicio de esta carrera hace 14 años, tenemos una cita ineludible con ella. Las primeras veces marcaba el inicio de la temporada montañera. Ahora son tantas las carreras que el calendario se ha convertido en un continuum y ya no nos marca nada. Pero sigue gustándonos como al principio y nos mantenemos fieles. Alfredo sólo ha faltado a las dos primeras ediciones y yo, creo que a una más.
El sábado anterior (uno de febrero) había salido a hacer un entrene por la ruta del trail de la Perenxisa. Me salieron 20 km en poco menos de 3 horas. Con esta carga no pensaba hacer una buena carrera al día siguiente en la marxa de la Vilavella. Pero en la salida me encontraba bien y decido colocarme en buen lugar para tomar la salida sin agobios. Cosa imposible debido a los 1200 inscritos, muchos de los cuales no deben saber cual es su tiempo, más o menos, para la carrera y se ponen en las primeras posiciones. Ello hace que los 3 primeros km sean un continuo adelantar esquivando a los corredores hasta que llega la pista de subida al pico Cabras. Aquí sigo entero y continuo pasando corredores pero, ya, sin agobios, a mi ritmo sostenido pero inflexible. Como es habitual hago la subida toda corriendo y adelantando. En el pico me pongo a cola y hago un descenso un poco más lento de lo que me gustaría pero muy agradable y respetando a los corredores. Alguno tiene prisa por adelantar y obligan a los que vamos en cola a apartarnos para que pasen. Considero un poco de mala educación intentar adelantar cuando se ve una cola interminable. Pero hay gente para todo.
Acaba la bajada dura y sigue un falso llano y más bajada que hace que el ritmo aumente. Continuo adelantando corredores, especialmente en la última subida , a 2 km de la meta, y, sobre todo en la fuerte bajada final, donde quito el freno y salgo desbocado como si me fuera en ello la vida. Me encanta esta bajada cuando, aún, llego con fuerzas para hacerla a tope.
Llegada a meta en 1h 46' 18' en el puesto 139 y 8º de mi categoría.
La carrera fue ganada por Raul García Castañ, y, despues del trail 7 cimas de Gandía es la segunda carrera en la que coincido con este crack e, incomprensiblemente, es la segunda vez que me gana con una diferencia abismal, en este caso 28'. No lo entiendo.
Por otra parte el grupo Penya Himalaia se siente orgulloso de haber acompañado y acogido en su seno a la segunda chica absoluta. A ver si al resto del grupo se nos pega algo de Amparo Rodenas Marco.

domingo, 12 de enero de 2014

GR10-Xtrem 2014

3ª GR10-Xtrem que cae a la saca. Es en la que peor tiempo he hecho: 17 H. 10’, sin embargo,
Clasificación.
ha sido la que más he disfrutado porque iba más tranquilo lo cual me permitió contemplar más detenidamente tanto los fastuosos paisajes como los desoladores resultados del incendio de Andilla de hace dos veranos. También pude departir una agradable e instructiva conversación con mis dos buenos acompañantes y amigos: Alfredo y Ramón.
Como todos los años, nos dan la salida a las seis de la mañana (este año salimos sobre unos 5’ más tarde, nada de importancia). 
Antes de dar la salida con Alfredo, Dani y Ramón..
Empezamos suaves ya que, como han cambiado un poco el recorrido, no nos preocupa el tapón que se producía cuando había que trepar y que te podía obligar a estar parado hasta 30’, esperando el turno de trepa. En este punto creo que ha sido un cambio para mejor.
Pasan los km y ya deseamos llegar a Segar para parar un poco y comer algo, pero sólo nos dan aguas o isotónicas, así que cargamos agua y seguimos hasta Serra. Pasamos por la zona más divertida de la carrera: la ascensión de la conocida como via ferrata pirata del Garbí, una subida por un barranco que te obliga a trepar y realizar algún paso un poco complicado.
El trío Calavera.
Con la misma fija idea de picar alguna cosa, nos plantamos en Serra y, tampoco tienen nada para comer. Deben ser cosas de ir de los últimos pero me parece fatal que traten tan mal a los que más sufren en las carreras. Por quedar no les queda ni agua. Nos dicen que más adelante hay una fuente. Seguimos, un poco moscas, y comiendo de lo que llevábamos porque no nos han dado nada y no nos darán nada hasta que lleguemos a Gátova, sobre el km 43 y después de llevar casi 8 horas de esfuerzo. Resumiendo: intendencia fatal, 0 patatero. Llegamos a Gátova con más hambre que Carpanta.

Otra cosa que nos preocupa bastante era la señalización, ya que este año prescindieron de las cintas y sólo teníamos las señales del GR. Pero le habían dado un buen repaso a la pintura de las marcas y, sólo en dos ocasiones tuvimos necesidad de mirar el GPS.
En Gátova sí que hay para comer y los macarrones vuelan pero, también, se han acabado los sándwiches. No pasa  nada. Paramos lo imprescindible y a enfrentarnos con humildad al siguiente desnivel que siempre se me atraganta por culpa de la digestión. Pero, como no podía ser de otra forma, cae y nos adentramos en las largas planicies que nos conducen a Montmayor. Aquí se había acabado la Coca-cola, pero, por  lo menos, había suficientes viandas, a destacar una tortilla de supermercado, que nos supo a gloria a los que nos atrevimos a probarla.
Los km hasta Sacañet se nos hacen bastante pesados. Pasamos por zonas devastadas por el mortífero fuego de hace 2 veranos y resulta deprimente. Alfredo, que va algo medicado por culpa de una muela, da muestras de un cansancio excesivo. Vemos como nos adelantan corredores por todos los lados. Llegamos a Sacañet y Alfredo, pienso que muy acertadamente, decide abandonar o esperar un poco a ver si se recupera. Nos dice a Ramón y a mí que no le esperemos. En el avituallamiento, también, se han acabado los sándwiches. Es nuestro sino en esta carrera: encontrarnos con los avituallamientos algo desprovistos o totalmente vacíos.
Salimos de Sacañet y la subida al puerto de la Bellida y la bajada hasta Canales la hacemos en menos de una hora. Ahora somos nosotros los que adelantamos a todos los que anteriormente nos habían pasado. Llevamos un ritmo endiabladamente bueno.
En Canales paramos a tomar un caldo y salimos escopetados decididos a finiquitar la carrera a todo trapo.
Llegamos a Andilla, después de hacer la larga bajada muy alegremente y pasamos el pueblo enfilándonos al puente medieval para subir la última y minúscula cuestecilla. Nos queda medio km y vemos a unos corredores delante de nosotros. Pensamos que ya no les daremos alcance pero se paran y conseguimos superarlos con nuestra alegre carrera que nos dura hasta la meta.
Allí nos espera Alfredo que nos dice que el próximo autobús sale en 15’. Hemos de tomar una decisión y lo que hacemos es ir al bus y cambiarnos sin ducharnos y sin haber cenado nada, ni tomar la merecida cervecita post carrera. Una pena pero así no hemos de estar desde las 23 h hasta la una de la mañana esperando por el siguiente autobús.
La carrera  no defrauda por el recorrido,  aunque el destrozo del incendio de Andilla ha hecho mucho daño a la zona y el paisaje se ha resentido una barbaridad. Por lo que sí nos ha defraudado es por los avituallamientos. Ha sido duro ir cerrando la carrera porque nos hemos encontrado con los avituallamientos poco o nada avituallados. En fin una pena de manchón para una carrera tan bonita.

domingo, 8 de diciembre de 2013

IV Carrera X Montaña Sierra de Chiva.

Por segundo año nos acercamos a Chiva para participar en la carrera de 61 km. Venimos bien entrenados y, además se han unido al grupo: Ximo y Ramón. También vemos a Eduardo con el que, últimamente, coincidimos tanto en carreras como en entrenamientos.
Los cuatro magníficos.
A las siete dan la salida y, inmediatamente empieza el calvario de las subidas, pero como estamos empezando nos vemos con fuerzas y sobrados. Voy manteniendo un ritmo elevado, corriendo en llano, en subidas ligeras y embalado en las bajadas.
Hasta la subida del pico Yerbas voy, más o menos emparejado con la 3ª clasificada de la general y, pienso que ese es un buen sitio para mí. En las subidas me adelanta con una facilidad pasmosa, pero en las bajadas soy yo el que la supera. Así hasta la cresta del susodicho pico, donde, poco antes de coronarlo me adelanta y no la vuelvo a ver.
Voy por el km 35 y mucho más entero que el año pasado, pero ya cansado y, a veces, sin ganas de correr ni siquiera en terreno propicio, ya no adelanto a nadie en las bajadas y me cuesta mantener la posición. pero solo quedan dos subidas fuertes y mucha bajada.
Voy despreocupado del tiempo, sólo he preguntado la hora en el avituallamiento del km 32 y me dicen que son las 11 de la mañana, que traducido a mi lenguaje carreril viene a ser algo así como: vas muy bien y mejorarás la marca del año pasado.
Bueno me habia quedado en el pico Yerbas intentando seguir a la 3ª clasificada: misión imposible. Así que cambio de misión: acabar entero,
La bajada del pico es larga y al final de la bajada ya no me apetece correr y, menos en el tramo por carretera asfaltada y por el barranco que nos dejan a los pies de la penúltima subida. Que ganas tenía de que se pusiera empinada la carrera para poder caminar. Me adelantan corredores por todos los lados y no me lo explico, porque voy muy bien de tiempo. Acaba la subida y nos introducimos en la senda del mal viaje: via pecuaria que viene desde Teruel y acaba en Chiva, Picassent y la Marjal.
Me quedan unos pocos quilómetros para llegar a la temida senda del Gitam ( que gracias a Paco, artífice de el magnífico track de esta carrera, ya nos ha quedado claro que el nombre se debe a una planta aromática utilizada para infusiones...) Breve inciso y ya estamos al comienzo de la senda: 45º de pendiente. Desde abajo se ven a muchos corredores parados resoplando y cogiendo aire. la suerte es que no tiene mucha longitud y acaba pronto. Y estamos arriba y lo que queda es todo para abajo y voy con muy buen tiempo (acabo de preguntar la hora). Intento correr todo lo que puedo y lo consigo: corro lo que puedo y cuando no puedo camino pero hubiera deseado correr más ya que el terreno es favorable, sólo hay algunos tramos de subida pero con escaso desnivel. Pero no puedo más. 1 Km para meta y sigo caminando hasta 200 m antes de meta, que es de bajada e intento hacer una entrada digna.
Cuando puedo ver el cronómetro observo que acabo en 8:16:47 lo que supone haber bajado mi marca en casi 45'. pienso que tengo el podio asegurado ya que el año pasado con 9 horas quedé el primero.

Pero nada más lejos de la realidad: mi puesto es el 109 de la general y el 4º de mi categoría. Además el 3º, casi me saca 15' y el 1º 1 hora y pico, vamos algo estratosférico y totalmente inalcanzable para mí.
Despues de la pequeña decepción toca ducharse, con agua templada tirando a fria, para aplacar el mal trago.
Recogo el plato de paella, me tomo alguna que otra cervecita, tambien, fria y aprovecho para hacerme una foto con Eduard Jornet, con quien ya había tenido el gusto de hablar el verano pasado en la VCUF.

La carrera es totalmente recomendable, con unos desniveles bestiales, que la acercan a las carreras de los Pirineos. Cuenta, además, con unas sendas bastante técnicas, que es donde me puse ciego a adelantar corredores y con unas vistas magníficas, así como rincones encantadores. Las sendas están todas marcadas, al inicio, con un cartel que nos hace saber de su nombre así como del desnivel al que vamos a enfrentarnos.
Apuntárosla para el año que viene, no os defraudará, pero ir con buen entrenamiento.
Quiero acabar agradeciendo el trabajo de todos los voluntarios así como el buen hacer de Paco, que al final de la carrera nos deleitó con una agradable charla y nos sacó de bastantes dudas, entre ellas la del nombre del Gitam. 
Si nada ocurre, que lo impida, el año que viene allí estaremos de nuevo.